miércoles, 14 de noviembre de 2012

Tema central

¿Qué es un ser humano?
  • Posibles temas de estudio

  • ¿Cuáles son las relaciones entre la mente y el cuerpo, si es que tienen alguna relación?
  • Autoconsciencia, lenguaje, acción, sueños, espiritualidad, imaginación, intuición, pasión, razón y emoción, agresión, valores morales, empatía, creatividad
  • ¿Pueden los animales o las máquinas ser personas?
  • La naturaleza humana: individualidad, universalidad, diversidad
  • La cuestión del yo: ¿es posible conocerse a sí mismo? ¿Es posible conocer a los demás? Solipsismo e intersubjetividad
  • Libertad y determinismo
  • Nuestra existencia en el tiempo y en el espacio, necesidades biológicas y sociales, género y condicionamiento social
  • Angustia existencial; sentido y sinsentido; responsabilidad y autenticidad
  • Interpretaciones de la condición humana desde diversas perspectivas geoculturales: por ejemplo, tradiciones orientales, africanas, latinoamericanas y occidentales

martes, 21 de agosto de 2012

DEFINICIÓN DE LOS TÉRMINOS UTILIZADOS 
EN LOS EXÁMENES



Analizar Separar [la información] para llegar a identificar los elementos esenciales, la estructura, los supuestos subyacentes o las relaciones entre elementos.

Comparar Describir dos (o más) situaciones e indicar las similitudes entre ellas.

Contrastar Describir dos (o más) situaciones e indicar las diferencias entre ellas.

Definir Dar cuenta clara y precisa del significado de una palabra, término o concepto.

Describir Indicar las características de un tema determinado.

Discutir Presentar una crítica meditada y equilibrada de un tema específico. Las opiniones y conclusiones deben expresarse de forma clara y justificarse mediante pruebas y argumentos consistentes.

Distinguir Indicar de forma clara las diferencias entre dos o más conceptos o términos.

Evaluar Realizar una valoración de los puntos fuertes y débiles de diferentes datos y argumentos.

Examinar Considerar un argumento o concepto de modo que se revelen los supuestos e interrelaciones inherentes a la cuestión.

Explicar Exponer las razones de algo.

Formular Expresar los conceptos o argumentos pertinentes con precisión, claridad y de forma sistemática.

Identificar Reconocer e indicar brevemente una característica o dato distintivo.

Justificar Ofrecer pruebas que respalden o defiendan una opción, una decisión, una estrategia o un curso de acción.

¿En qué medida...? Evaluar la eficacia de un argumento o concepto. Las opiniones y conclusiones deben expresarse de forma clara y deben justificarse mediante pruebas y
argumentos consistentes.

viernes, 17 de agosto de 2012




TALES DE MILETO Y LOS ORIGENES DE LA FILOSOFÍA

TOMADO DE: http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/tales-mileto-precursor-la-filosofia-la-geometria


Las fuentes procedentes de Diógenes Laercio y de Suidas[[ii]] datan el nacimiento de Tales en torno al año 640 A.C, y su muerte hacia el 545 A.C. Ahora bien la fecha de su nacimiento no debe situarse más allá del 630 ó 625 A.C, fecha que concuerda aproximadamente con la de la olimpíada 39 (624) que transmite también Diógenes Laercio.

Según Diógenes Laercio , citando a Herodoto, Duris[[iii]] y Demócrito[[iv]] , Tales fue el hijo de Examio y Cleobulina, de origen fenicio, no se sabe si nació en Mileto (Asia Menor) o en fenicia.

Herodoto nos dice:


“...de Tales, un milesio... fenicio por su ascendencia de origen...”

La historia de la ascendencia fenicia de Tales tuvo posteriormente una amplia resonancia para apoyar, en parte, sin duda, la teoría generalizada de los orígenes orientales de la ciencia griega y el hecho de que Tales atrajera la atención de los milesios hacia la utilidad que para la navegación tenía la Osa Menor, de la que, con anterioridad, se valieron los fenicios, debió robustecer esta observación de Heródoto . Es probable que Tales sea tan griego como la mayoría de los milesios[[v]].

Perteneció a los siete sabios de Grecia junto a Pitaco de Mitilene, Bias de Priene, Solón de Atenas, Cleóbulo de Lindos, Periandro de Corinto y Quilón de Esparta. Diógenes menciona :


“Fue el primero que tuvo el nombre de sabio cuando se nombraron así los siete, siendo arconte en Atenas Damasipo, según escribe Demetrio Falero en el Catálogo de los arcontes ".

Los testimonios nos informan de dos obras atribuidas a Tales (una, denominada Astrología Náutica, y otra Sobre los solsticios y los equinoccios), sin embargo, los propios testimonios conceden escaso valor a estas informaciones. Lo que sí parece cierto es que Tales visitó Egipto, según testimonio de Aecio[[vi]], quien le atribuye, además, una teoría sobre las crecidas del Nilo. Refuerzan esta noticia Plinio y Plutarco que informan que Tales descubrió la forma de conocer la altura de las pirámides.

Entre sus logros se encuentra la predicción de un eclipse, una teoría sobre las crecidas del Nilo, el conocimiento de los solsticios, así como el cálculo del diámetro del sol y la luna.

 
La escuela de Mileto:

Tales fue el fundador de una nueva escuela filosofica . Sus dos compañeros milesios que también participaron en el nuevo enfoque para la comprensión del universo, fueron Anaximandro, su discípulo, y Anaxímenes, que fue discípulo de Anaximandro. Anaximandro era unos diez años más joven que Tales, pero le sobrevivió sólo un año, mueren en alrededor de 545. Anaxímenes nació en el año 585 y murió alrededor de 528. A través de su asociación se compone la Escuela de Mileto. Todos trabajaban en problemas similares: La naturaleza de la materia y la naturaleza del cambio, pero cada uno de ellos propone un material diferente, como el principio fundamental, lo que indica que no hubo necesidad de seguir las enseñanzas del maestro. Cada uno propuso un apoyo diferente para la tierra. Thales se llevó a cabo en alta estima por su sabiduría, siendo aclamado como el más eminente de los sabios de la Grecia antigua. Anaximandro y Anaxímenes eran libres de perseguir sus propias ideas y expresarlas por escrito. Esto sin duda sugiere que se dedicaban a la discusión crítica de las teorías de los demás. La discusión crítica implica más que la familiaridad con otros puntos de vista, y más que la mera discrepancia con otras teorías. Se trata de la adopción, o en este caso, el desarrollo de un nuevo estilo de debate. Es un procedimiento que alienta a las preguntas, el debate, explicación, justificación y la crítica. Esta idea seguía la escuela de Mileto.

Esta escuela además aporta un enfoque diferente: racional y objetivo, para abordar los cuestionamientos a las preguntas sobre el sentido último de la existencia, que hasta ese momento sólo se habían tratado desde un enfoque mitológico.


Trabajos atribuidos:

Las dudas siempre han existido acerca de si Tales dejo escrito algo. Simplicio[[xi]] específicamente atribuye a la autoría de Thales la "Astrología Náutica". Diógenes Laercio plantea dudas sobre la autenticidad, pero escribió que:
 "de acuerdo con los demás [Tales] escribió nada más que dos tratados, Del regreso del sol de un trópico a otroy Del equinoccio “
Lobon de Argus afirmó que los escritos de Thales ascendían a doscientos versos. Hesiquio, registró que:
 “[Tales] escribió sobre asuntos celestiales en el verso épico, en el equinoccio, y muchas otras cosas”

Calímaco acredita a Thales con el sabio consejo de que los navegantes deben navegar por la Osa Menor, este consejo pudo haber sido por escrito.

Diógenes habla de un poeta, Querilo, quien declaró que "[Tales] fue el primero en mantener la inmortalidad del alma", y en De Anima, indican las palabras de Aristóteles “de lo que se registra en torno al él [Tales]”, que Aristóteles estaba trabajando de una fuente escrita. Diógenes constata de que:


"[Tales] parece, según algunas versiones, que ha sido de los primeros en estudiar la astronomía, el primero en predecir los eclipses del sol y en fijar los solsticios. Fue esto lo que le ha ganado la admiración de Jenófanes y Herodoto según atestigua Heráclito y Demócrito.”
Eudemo que escribió una historia de la Astronomía, y también de la geometría y la teología, debe ser considerada como una posible fuente de las hipótesis de Tales. La información proporcionada por Diógenes es el tipo de material que se habría incluido en su Historia de la Astronomía, y es posible que los títulos en el solsticio, y en el equinoccio se debe a Eudemo. Jenófanes, Herodoto, Heráclito y Demócrito estaban familiarizados con el trabajo de Tales, y pudieron haber tenido algunos trabajos de Thales a su disposición.

Proclo constata de que Tales fue seguido por una gran cantidad de matematicos, como Mamerco, que fue discípulo de Tales, e incluyen a Hipias de Elis, Pitágoras, Anaxágoras, Eudoxo de Cnido, Filipo de Mende, Euclides, y Eudemo, un amigo de Aristóteles, quien escribió las historias de la aritmética, la astronomía y otras obras. Es posible que los escritos de Thales estaban disponibles para algunos de estos hombres.

Cualquier registro que hubiera de Tales habria sido una ventaja en su propio trabajo. Esto es especialmente cierto en las matemáticas, debido a las fechas y horas determinadas para la fijación de los solsticios, las posiciones de estrellas y en las transacciones financieras. Es difícil creer que Tales no habría escrito la información que había reunido en sus viajes, en particular, la geometría y su medición de la altura de la pirámide y sus hipótesis sobre la naturaleza.

Proclo reconoció a Tales como el descubridor de una serie de teoremas específicos ( Un comentario sobre el primer libro de los Elementos de Euclides). Esto sugiere que por la fuente de Eudemo, Proclo tenía delante de él los registros escritos de los descubrimientos de Thales. Las obras "en el solsticio", "en el equinoccio", que fueron atribuidos a Thales, y "Astrología Náutica , a la que se refiere Simplicio, pueden haber sido las fuentes para la historia de la astronomía de Eudemo.

Estos pasajes demuestran que los antiguos tenían profundas dudas sobre las obras escritas por Tales. Es absolutamente claro que no había obra suya alguna en la Biblioteca Alejandrina, salvo la dudosa Astrología Náutica. Aristóteles fue sumamente cauto en atribuirle opiniones, empleando expresiones como "tomando, tal vez, dicha suposición de...", "la versión que dicen que dio Tales" y "a juzgar por lo que cuentan". No era necesario que fuera consciente de emplear fuentes originales; Teofrasto, en cuanto historiador profeso de la filosofía precedente, debió haberlo sido (aunque no siempre lo fue), pero tenía poco que añadir a lo que Aristóteles dijo sobre él. Eudemo adujo alguna información concreta sobre sus actividades como geómetra y astrónomo, pero, como ya hemos observado, sus noticias eran, con frecuencia, especulativas, basadas tal vez, en parte, sobre la tradición biográfica cuasi-legendaria y en modo alguno implican que hubiera visto obras escritas por él.

En Egipto:

Aecio y Proclo , y otros autores antiguos, informan de que Tales, todavía un joven, hizo un viaje a Egipto, y luego se trasladó más tarde a Mileto. La ciudad también mantenía estrechas relaciones con la colonia de Naucratis, en Egipto, lo que corrobora esta tesis. Probablemente durante su estadia en Egipto haya adquirido gran parte de sus conocimientos, que como menciona Diogenes Laercio, lo hizo a través de los sacerdotes. El estudio de los textos que se refieren a este periodo sugiere que Tales fue allí cuando era muy joven; por lo tanto habría traído la ciencia de la geometría y, de hecho, muchos de sus logros(incluyendo la teoría de la inundación del Nilo ) encajan dentro de este país.

Aecio nos dice:

Tales... tras dedicarse a la filosofía en Egipto, vino a Mileto, cuando era más viejo.

Y Proclo:

Tales, tras haber ido primeramente a Egipto, trasplantó a Grecia esta especulación (la geometría)...

Era costumbre atribuir a los sabios del siglo vi (destaca, por ejemplo el caso de Solón) visitas a Egipto, fuente original tradicionalmente de la ciencia griega, y había una razón especial para que se asociara a Tales, el primer geómetra griego conocido, con la cuna de la medición de la tierra. La suposición de Aecio de que vivió allí un tiempo es única y no es convincente, si bien es posible que visitara Egipto: muchas de sus realizaciones, aparecen localizadas allí y las relaciones de Mileto con su colonia de Naucratis eran tan estrechas que se comprende perfectamente que la visitara un ciudadano prominente, mercader o no.

Tales aparece, además, en Aecio, como el sustentador de una teoría sobre la inundación del Nilo, una de las tres ya mencionadas por Heródoto:


Una de estas teorías dice que los vientos etesios son la causa de que el río crezca, al impedir que el Nilo desemboque en el mar.

Aecio:

Tales cree que los vientos etesios, al soplar de cara contra Egipto, elevan la masa de agua del Nilo y la hinchazón del mar que viene contra él impide su desagüe.

Aecio depende probablemente de un tratado peripatético [[xii]] perdido, cuyas huellas han subsistido en otras fuentes; su información, por tanto, puede ser fidedigna y no una simple adscripción especulativa, posible no obstante. Es muy probable que, si adelantó esta teoría, viera personalmente el Nilo, aunque debemos recordar que pudo haber obtenido con facilidad la información pertinente (de que los vientos etesios soplan también en Egipto) e incluso toda la interpretación de mercaderes milesios.


Actividades científicas:
Gracias a su estancia en Egipto, Tales fue capaz de poner en práctica sus conocimientos en las matemáticas , especialmente la geometría , áreas en las que se hicieron algunos descubrimientos fundamentales , como determinar como un círculo se divide en dos partes iguales por cualquier diámetro o que los ángulos de la base de un triángulo isósceles son iguales. Sus descubrimientos astronómicos hicieron posible ayudar a la navegación en alta mar mediante la identificación de ciertas estrellas. Es probable que Thales haya registrado sus conclusiones por escrito con el fin de difundir la utilidad, a pesar de que no hayan sobrevivido hasta nuestros días .

Según Proclo(comentarios sobre el primer libro de los Elementos de Euclides ), Tales usó una variedad de enfoques, "a veces más generales, a veces en forma más sencilla'. Muchos autores señalan que las matemáticas en el verdadero sentido de la palabra comenzaron a existir a partir de Tales.


Filosofía:
Nuestro conocimiento de la filosofía de Tales se debe a Aristóteles quien escribió en su Metafísica:

"Tales de Mileto enseñó que 'todas las cosas son agua’".

Tales es uno de los primeros "pensadores" conocidos en la historia. Su filosofía de la naturaleza, más conocido a través de Aristóteles, debido a la cual el agua es el principio material de todas las cosas, de donde procede los otros elementos: aire, fuego y tierra. No se sabe cómo Tales explicó su teoría acerca del agua. Aristóteles resume el pensamiento de Tales:


"La mayoría de los primeros filósofos creyeron tan sólo principios a aquellos que se dan bajo la forma de la materia; pues afirman que el elemento y principio primero de todas las cosas es aquel a partir del cual todas las cosas existen y llegan por primera vez al ser y en el que terminan por convertirse en su corrupción, subsistiendo la sustancia pero cambiando en sus accidentes; porque tal naturaleza se conserva siempre..., pues es necesario que haya alguna sustancia natural, una o múltiple, de la que nazcan las demás, mientras ésta se conserva. Respecto al número y la forma de tal principio no todos están de acuerdo, sino que Tales, el iniciador de tal tipo de filosofía, dice que es el agua (por lo que manifestó que también la tierra está sobre el agua), tomando, tal vez, dicha suposición de la observación de que el alimento de todas las cosas es húmedo y que el calor mismo surge de éste y vive por éste (el principio de todas las cosas es aquello de donde nacen); de aquí dedujo su suposición y del hecho de que la semilla de todas las cosas tiene una naturaleza húmeda; y el agua es el principio natural de las cosas húmedas."

La razón de esta elección, es decir la del agua como principio fundamental, parece que proviene de la observación de la importancia de esta en el crecimiento y la nutrición de los seres vivos.



La explicación de la Naturaleza:

La filosofía griega intentaba explicar varias cuestiones acerca de la Naturaleza (physis) o por el principio o principios últimos (tierra, agua, aire...) que son la naturaleza de las cosas. Los primeros filósofos griegos creían que, o la tierra, el agua, el aire, etc. eran aquellos por los que se generaban todos los elementos del universo, es decir, el origen. También pensaban que este principio o principios eran aquellos en los que consistían todos los seres del universo, es decir, sustrato.

Por último también debían ser aquello o aquellos que podían explicar las transformaciones que acontecían en el universo, causa.

La explicación de Tales:

Si la Naturaleza remitía siempre a un principio o arjé cabía preguntarse si era posible concebir una única realidad o sustancia que pudiera ejercer en ella tanto de origen, sustrato y causa. Tales argumentaba que era el agua quien desempeñaba dicho papel, y quizás sea la primera explicación significativa del mundo físico sin hacer referencia explícita a lo sobrenatural. Tales afirmaba que el agua es la sustancia universal primaria y que el mundo está animado y lleno de divinidades.

Aristóteles nos dice que para Tales el agua es el principio o arché (arjé) de todas las cosas debido a que:

La tierra descansa sobre el agua.
• La humedad está en la nutrición de todas las cosas.
• El calor mismo es generado por la humedad y conservado por ella.
• Las semillas de todas las cosas son húmedas, y el agua es el origen de la naturaleza de las cosas húmedas.


Debemos pensar, además, en la posibilidad de que Aristóteles, a falta de otra información, hiciera su propia inferencia, a partir de la creencia de Tales, de que el mundo se originaba del agua y que ésta sigue desempeñando la función más importante dentro del mundo por su condición de soporte de la tierra.

Aecio atribuye a Tales también el concepto de que "incluso el mismo fuego del sol y las estrellas, y de hecho el cosmos en sí es alimentado por la evaporación de las aguas" (Aecio, Placita).

Origen de su pensamiento:

Es muy probable que haya sido uno de los primeros hombres que llevaron la geometría al mundo griego, y Aristóteles lo considera como el primero de los filósofos o "filósofos de la naturaleza". Muchas de estas ideas parecen provenir de su educación egipcia. Igualmente, su idea de que la tierra flota sobre el agua puede haberse desprendido de ciertas ideas cosmogónicas del Oriente próximo.

El agua, según tales era el origen de todas las cosas.

Hay razones para pensar que su interpretación del mundo recibió la influencia no sólo del abigarrado fondo tradicional de estas versiones cuasi-mitológicas de los primeros griegos sobre cosmogonía, sino también de una idea cosmogónica específica, derivada tal vez directamente del lejano Oriente.

Sin embargo también es posible que la ideas de Thales no hayan sido influidas por otras culturas y que fueran originales, ya que fue apreciado en su época como un pensador original, y que rompió con la tradición. Para Aristóteles, las teorías de Tales eran tan diferentes de todo lo que había antes que se destacó de las anteriores explicaciones.

La importancia del intento de Tales no radica en su elección del agua como sustancia fundamental sino en tratar de explicar el comportamiento de la naturaleza a través de la simplificación de los fenómenos y en buscar las causas de los mismos dentro de la misma naturaleza más que en los caprichos de los dioses. A este respecto Aristóteles dice que “para Tales la pregunta fundamental no es, qué es lo que sabemos, sino cómo lo sabemos.”

No se sabe por qué Tales se alejó de las creencias tradicionales que atribuyen todos los eventos naturales y la suerte del hombre y desgracias a la gran familia de dioses. El gran pronunciamiento filosófico de Thales de que el agua es el principio básico demuestra que no dio acuse de recibo a los dioses como los instigadores y los controladores de los fenómenos. Desde su nueva perspectiva de la observación y el razonamiento, Thales estudió el cielo y buscó explicaciones de los fenómenos celestes.

Tales creía que la Tierra flota sobre el agua y todas las cosas llegan a ser a partir de agua. Para él, la Tierra era un disco plano flotando en un océano infinito.

En Metafísica Aristóteles afirmó:

 "Thales declaró que la tierra descansa sobre el agua “

Y en De caelo:
Otros dicen que la tierra descansa sobre el agua. Ésta es la versión más antigua que se nos ha transmitido, dada, según dicen, por Tales de Mileto, a saber, la de que ésta (la tierra) se mantiene en reposo porque flota, como si fuera un madero o algo semejante (pues ninguna de estas cosas se mantiene en el aire en virtud de su propia naturaleza, pero sí en el agua) — como si no se aplicara el mismo argumento al agua que soporta la tierra que a la tierra misma.
Ya hemos visto que tuvo relaciones con Babilonia y Egipto y fue en este último país donde se sostuvo, con mayor claridad y difusión, la idea de que la tierra flota efectivamente sobre el agua.

También se ha afirmado que Tales explicó los terremotos del hecho de que la Tierra flota sobre el agua, como lo expresa Aecio y Seneca. Una vez más la importancia de la idea de Tales es que él es la persona que primero trató de explicar semejantes fenómenos por razonamiento en lugar de por medios sobrenaturales.

Seneca:
(Pues dice (Tales) que el mundo es sostenido por el agua y que cabalga como un barco y que cuando se dice que «tiembla» se está en realidad meciendo debido al movimiento del agua).

La cuestión de si los dioses tenían un papel en sus teorías es fundamental para sus hipótesis. El texto pertinente a Aristóteles dice:
"Tales, también, a juzgar por lo que se registra en sus puntos de vista, parece suponer que el alma es en cierto sentido, la causa del movimiento, ya que dice que una piedra [imán] tiene un alma, ya que provoca el movimiento de hierro "

"Algunos piensan que el alma impregna todo el universo, cuestión que surge de Thales de la conclusión que todo está lleno de dioses".

En referencia a la primera cita "por lo que se registra en sus puntos de vista" es posible que Aristoteles haya tenido acceso a escritos de Tales. En el segundo pasaje “algunos” Aristóteles se refiere a Leucipo, Demócrito, Diógenes de Apolonia, Heráclito, y Alcmeón, filósofos que se encontraban después de Tales.

La fuente para el informe de Aristóteles de que "todas las cosas estan lleno de dioses" se desconoce, pero algunos suponen que fue Platón.

El texto de Aristóteles no es el primer testimonio conservado. Diógenes conserva un informe de Hipias:
" Aristóteles e Hipias dicen que Tales atribuyó alma a cosas inanimadas, demostrándolo por la piedra imán y por el ambar"

Este informe no menciona entidades divinas. Los comentaristas posteriores, Cicerón y Estobeo incluyen a los dioses en la teoría de Tales.

Platón convirtió la idea de alma en la teoría de que "todas las cosas están llenas de dioses", y esto puede haber sido la fuente de Aristóteles, pero la idea de los dioses es contraria al materialismo de Thales. Cuando se define la realidad Tales optó por un elemento, no un dios. La fuerza motriz no era un ser sobrenatural. Era una fuerza dentro del universo mismo. Tales no invoca un poder que no estaba presente en la naturaleza misma, porque creía que él había reconocido una fuerza que sustenta los acontecimientos de la naturaleza.


Anécdotas:

Es interesante las historias contadas acerca de Tales. Aristóteles, por ejemplo, relata una historia de cómo Tales utilizó sus habilidades para deducir que la próxima estación de la cosecha de aceituna sería muy grande. Basándose en ello compró todas las prensas de aceitunas y después fue capaz de obtener una fortuna cuando la cosecha verdaderamente llegó.

Pues dice que, cuando, por su pobreza, le reprochaban que la filosofía era inútil, tras haber observado por el estudio de los astros que iba a haber una gran producción de olivas, se procuró un pequeño capital, cuando aún era invierno, y que depositó fianzas por todas las presas de aceite de Mileto y Quíos, alquilándolas a bajo precio porque nadie licitó contra él. Cuando llegó el momento oportuno, al ser muchos los que a la vez y de repente las pedían, las iba alquilando al precio que quería y reunió mucho dinero, demostrando así que es fácil a los filósofos enriquecerse, si quieren, pero que no son las riquezas lo que les interesan.

Por otro lado Platón cuenta otra historia:

Como, oh Teodoro, se dice que una aguda y graciosa esclava tracia se burló de Tales, porque, mientras observaba las estrellas y miraba hacia arriba se cayó en un pozo; ávido por observar las cosas del cielo, le pasaban desapercibidas las que estaban detrás de él y delante de sus pies.

Tales es reconocido por haber predicho un eclipse de sol que ocurrió el 28 de mayo 585 A.C. El texto más antiguo conservado del eclipse es de Herodoto(LNLH):

"En las diferentes batallas que se dieron, hubo una nocturna en el año sexto de la guerra que ambas naciones[Medos y Lidios] proseguían con igual suceso, porque en medio de la batalla misma se les convirtió el día repentinamente en noche; mutación que Thales de Mileto había predicho a los jonios, fijando el término de ella en aquel año mismo en que sucedió. Entonces lidios y medos, viendo el día convertido en noche, no solo dejaron la batalla comenzada, sino que tanto los unos como los otros se apresuraron a poner fin a sus discordias con un tratado de paz. “

No se sabe cómo Tales fue capaz de predecir el eclipse, si es que lo hizo, pero probablemente lo haya predicho utilizando los ciclos de Saros o los ciclos de Exeligmos[[xiii]].

Además de Herodoto, el éxito en la predicción del eclipse fue aceptada por Eudemo en su Historia de la Astronomía y reconocida por otros escritores de la antigüedad (Cicerón, Plinio, Dercilides, Clemente, Eusebio). Así es como Diógenes Laercio registró el evento:

 “Algunos son del parecer que fue [Tales] el primero que cultivó la astrología y predicó los eclipses del sol, como escribe Eudemo en su Historia astrológica; y que por esta causa lo celebraron tanto Jenófanes y Herodoto. Lo mismo atestiguan Heráclito y Demócrito".

Diógenes afirmó que Herodoto conocía el trabajo de Thales, y en el nombramiento de Jenófanes, Heráclito y Demócrito, nombró a tres de los grandes presocráticos, los filósofos eminentes que estaban familiarizados con el trabajo de Thales.

Dercílides nos dice:
Eudemo refiere en la Astronomía que Enópides fue el primero en describir la oblicuidad del zodíaco y el ciclo del Gran Año y Tales el eclipse de sol y el período variable de sus solsticios.

La astronomía moderna confirma que el eclipse se produjo, y fue total.

Es ampliamente aceptado que Thales adquirió la información de las fuentes de Oriente Próximo y obtuvo acceso a extensos registros sobre astronomía y que fueron utilizados más tarde por Ptolomeo[[xiv]]. Algunos comentaristas han sugerido que Tales predijo el eclipse solar de 585 AC a través del conocimiento del período de Saros, un ciclo de 223 meses lunares, o mediante el conocimiento del ciclo de Exeligmos. El extra 0.321124 de un día significa que cada eclipse recurrente será visible para el oeste, justo debajo de un tercio de la circunferencia de la tierra, siendo un período de tiempo de casi 7,7 horas. Esta regresión hacia el oeste no podría haber sido conocido por los antiguos astrólogos, un hecho que parece no haber tenido en cuenta por los filósofos que atribuyen el éxito de Thales a la aplicación de uno de esos dos ciclos.

Diógenes Laercio registró que [Tales] fue el primero en determinar el curso del sol de solsticio a solsticio, y también reconoció la Astronomía de Eudemo como su fuente.



Solsticios son fenómenos naturales que ocurren el 21 de junio o el 22, y 21 de diciembre o el 22, pero la determinación de la fecha exacta en que se producen es difícil. Esto es porque el sol parece 'detenerse' durante varios días porque no hay ninguna diferencia discernible en su posición en el cielo. Es la razón por la cual la determinación precisa de los solsticios fue tan difícil. Era un problema que enfrentaron a los primeros astrónomos, y más de siete siglos más tarde, Ptolomeo reconoció la dificultad.

Calimaco(Yambo) también menciona:

Pues la victoria fue de Tales, de quien, además de ser experto en su dictamen, se decía que había medido también las pequeñas estrellas del Carro, por las que se guían los fenicios en su navegación.

Esta descripción forma parte de la historia apócrifa de la copa (un trípode en algunas versiones) que debía regalarse al hombre vivo más sabio: Tales fue el primer elegido, y en algunas versiones también el último, pero él, en un rasgo de modestia, se la envió a Bías y éste a otros de los Siete Sabios. Las "pequeñas estrellas del Carro" son la constelación de la Osa Menor; esta constelación suministra, debido a que su revolución es menor, un punto fijo más preciso que la Osa Mayor o el Carro entero (en cuanto opuesto a la estrella Polar misma).

Diógenes Laercio interpretó que los versos de Calimaco significaban simplemente que Tales "descubrió" la Osa Menor. Es posible que los navegantes jonios no la hubieran tenido en consideración anteriormente, ya que para todas sus travesías, salvo las de mar abierto, bastaba la Osa Mayor, que era más visible.

No se sabe cómo Tales procedió a su determinación, pero el testimonio de Flavio Filóstrato( Vida de Apolonio )[6] es que:
 "[Tales] observó los cuerpos celestes a partir del [monte] Micala, que estaba cerca de su casa "

Esto sugiere que Tales observó la salida y puesta del sol durante varios días a mediados del verano y mediados de invierno (y, necesariamente, a lo largo de muchos años).

Estaciones:

De Diógenes Laercio tenemos el informe:
 "[Tales] se dice que ha descubierto las estaciones del año y lo dividió en 365 días".

Debido a que Tales había determinado los solsticios, habría sabido la cantidad de días entre, digamos, solsticios de verano, por lo que ha conocido la duración de un año solar. Es coherente con su determinación de los solsticios que se le atribuye el descubrimiento de que 365 días comprende un año. También es un hecho que había sido durante mucho tiempo conocido por los egipcios. Tales ciertamente no "descubrió" las estaciones del año, pero pudo haber identificado la relación entre los solsticios, el cambio de posición durante el año del sol en el cielo, y la asociación de esto con los cambios climáticos estacionales.

El diametro del sol y la luna:

Diogenes menciona:
"Fue el primero que averiguó la carrera del sol de un trópico a otro, y el primero que, comparando la magnitud del sol con la de la luna, manifestó ser ésta setecientas veinte veces menor que aquél, como escriben algunos".

En su trabajo sobre la geometría, Tales estaba involucrado en círculos y ángulos, y sus propiedades, y podría haber llegado a la solución del problema mediante la aplicación del conocimiento geométrico que había adquirido. No hay evidencia para apoyar la sugerencia de que Tales estaba familiarizado con las mediciones de grados, pero que podría haber aprendido, de los babilonios, que un círculo se divide en 360. La cifra de 720, que fue dada por Diógenes, es el doble de 360, y esto está relacionado con el sistema sexagesimal babilónico.

Del informe de Diógenes Laercio se sabe que Thales también determinó la órbita de la luna en relación con el tamaño de su diámetro.

Legado:

Apasionado por la gimnasia, Thales murio de deshidratación durante una competición a la cual asistió, según Diógenes Laercio:
"Tales el sabio murió estando en unos espectáculos gimnásticos, afligido del calor, sed y debilidad propia por ser ya viejo. En su sepulcro se puso este epigrama:

"Túmulo esclarecido, aunque pequeño,

es éste; pues encierra la grandeza

de los orbes celestes que, abreviados,

tuvo en su entendimiento el sabio Tales."

Otro hay mío en el libro I de los Epigramas o Colección de metros, y es:

"Las gimnásticas luchas observando

atento en el estadio el sabio Tales,

arrebatóle Júpiter Eleo.

Bien hizo en acercarle a las estrellas,

Cuando por la vejez ya no podía

Las estrellas mirar desde la tierra."”

Según Apolodoro, su muerte se produjo durante la 58 ª Olimpiada, a la edad de 78 años o 90.

Aristóteles ( Metafísica) expresó: "pone el más alto grado de la sabiduría como un iniciador de la filosofía especulativa y moral".

Los aspectos más destacados de la influencia de Thales son: La búsqueda del conocimiento por sí mismo, el desarrollo del método científico, la adopción de métodos prácticos y su desarrollo en principios generales, la curiosidad y el enfoque conjetural a las preguntas de los fenómenos naturales.

El propio Nietzsche describió la influencia de Tales:

“La filosofía griega parece iniciarse con una ocurrencia extravagante, con la tesis de que el agua es el origen y la matriz de todas las cosas. ¿Es realmente necesario mantener la calma y la seriedad ante semejante afirmación? Sí, y por tres razones: la primera, porque la tesis enuncia algo acerca del origen de las cosas; la segunda, porque lo enuncia sin imagen o fabulación alguna; y, finalmente, la tercera razón, porque en ella se incluye, aunque sólo en estado de crisálida, el pensamiento "Todo es uno." La primera de las razones enunciadas deja aún a Tales en compañía de la religión y la superstición, mientras que la segunda, sin embargo, lo excluye ya de tal compañía y nos lo muestra como un investigador de la Naturaleza; pero, a causa de la tercera razón, puede considerarse a Tales el primer filósofo griego.[...] Cuando Tales enuncia: "todo es agua", estremece al hombre y lo hace salir del manoseo vermiforme y de ese trastear por todos los rincones, tan característicos de las ciencias particulares; Tales presiente la solución última de las cosas, y en virtud de semejante presentimiento supera el vil cautiverio, la vulgar torpeza que reside en los grados más ínfimos del conocimiento. El filósofo trata de que resuene en sí mismo toda la armonía del universo, y luego intenta exteriorizarla en conceptos.(...) Se trata, ciertamente, de medios de expresión muy pobres; en el fondo, son también metafóricos: una traducción infiel realizada a una esfera y a un lenguaje diferentes. Tales intuyó la unidad absoluta del ser, y cuando la quiso comunicar, ¡habló del agua![...] “

Nietzsche, F. La filosofía en la época trágica de los griegos.

En el siglo VI aC Thales hizo la pregunta, '¿Cuál es el material básico del cosmos? La respuesta aún está por descubrirse.


[i] Anaximandro de Mileto fue un filósofo jonio. Nació en los años 610 a. C. en la ciudad jonia de Mileto (Asia Menor) y murió aproximadamente en el 546 a. C.Discípulo y continuador de Tales, compañero y maestro de Anaxímedes; se le atribuye sólo un libro, que es sobre la naturaleza. Anaxímenes de Mileto (585 a. C. – 524 a. C.) fue también filósofo. Nació en Mileto, hijo de Eurístrato. Fue discípulo de Tales de Mileto y compañero de Anaximandro, coincidiendo con él en que el principio de todas las cosas es infinito.

[ii] Suidas fue un lexicógrafo griego del siglo X. Legó un glosario, una recopilación imprecisa pero que abarca bastantes fragmentos de interés sobre la historia literaria.

[iii] Duris de Samos, historiador griego nació hacia el 340 a. C. y murió en 270 a. C..

[iv] Demócrito fue un filósofo griego presocrático y matemático. Nació en 460 a. C. y murió en 370 a.C. Demócrito pensaba y postulaba que los átomos son indivisibles, y se distinguen por forma, tamaño, orden y posición.

[v]Es probable que los ascendientes de Tales fueran cadmeos procedentes de Beocia y no semitas de raza pura. El nombre de su padre, Examio, da la impresión de ser cario y parece que Heródoto prodigó la costumbre de decir que incluso las familias de raigambre jonia más pura estaban mezcladas por matrimonios con mujeres carias.
[vi] Aecio fue un filósofo del siglo I o siglo II a. C. Ninguna de las obras de Aecio ha llegado hasta nosotros. Se conocen dos libros llamados Placita philosophorum y Eclogae Physicae; el primero de los cuales procede del Pseudo-Plutarco mientras que el segundo es de Estobeo. Ambos son claramente versiones abreviadas de una obra de mayor tamaño.

[vii] El arché, arjé o argé, es un término en filosofía que se refiere al principio o el elemento del que se compone todo lo que existe.
[viii] Eudemo, nacido en Rodas, fue un filósofo de la antigua Grecia, considerado como el primer historiador de la ciencia, que vivió a partir de 370 a. C. hasta 300 antes de Cristo. De sus escritos encontramos Historia de Geometría, Historia de Aritmética, e Historia de Astronomía. A pesar de la pérdida del texto original se conoce su trabajo por diferentes autores que lo siguieron.

[ix] Naucratis, (‘la que gobierna barcos’) fue una colonia griega en el Antiguo Egipto, hoy en ruinas. Se ubica en el delta del Nilo, en el brazo de Canopus, a 72 kilómetros al sur de Alejandría. Naucratis fue una de las primeras colonias comerciales establecidas en Egipto por los griegos.

[x] Ferécides de Siros fue un filósofo griego presocrático del siglo VI a. C. que fue maestro de Pitágoras.

[xi] Cilicia, c. 500 d.J.C.-?) Filósofo griego. Activo en Atenas, a raíz del decreto de Justiniano (529), se refugió en Persia. Tras su regreso a Atenas, intentó conciliar la filosofía platónica con el aristotelismo. Es autor de Comentarios sobre Aristóteles y sobre Epicteto.

[xii] La escuela peripatética fue un círculo filosófico de la Grecia antigua. Básicamente, seguía las enseñanzas de Aristóteles, su fundador. Sus seguidores recibían el nombre de peripatéticos.

[xiii] Saros (o ciclo de saros) es un período caldeo de 223 lunas, lo que equivale a 6.585,32 días (algo más de 18 años y 10 u 11 días) tras el cual la Luna y la Tierra regresan aproximadamente a la misma posición en sus órbitas, y se pueden repetir los eclipses. Por definición un saros son 223 meses sinódicos(S) (periodo de una Luna nueva a la siguiente). Es una manera de predecir futuros eclipses. El ciclo de Exeligmos(período de 54 años)es utilizado también para predecir los eclipses sucesivos.

[xiv] Astrónomo, matemático y geógrafo greco-egipcio, Ptolomeo propuso el sistema geocéntrico como la base de la mecánica celeste que perduró por más de 1400 años. Nació en Egipto aproximadamente en el año 85 d.C. y murió en Alejandría en el año 165 d.C.





lunes, 4 de junio de 2012

“Los problemas de la filosofía” caps. 5 y 6 Afirmaciones para corregir.


El conocimiento del tipo que llamamos conocimiento directo, es completamente más complejo que cualquier conocimiento de las verdades, y depende lógicamente del conocimiento de las verdades, puesto que sería precipitado asumir que los seres humanos nunca tenemos, de hecho, conocimiento directo de las cosas sin al mismo tiempo conocer alguna verdad sobre ellas

Para llegar a conocer algo sobre la mesa, no es necesario conocer las supuestas verdades que la conectan con las cosas con las que estamos familiarizados: podríamos saber que “tales y cuales informaciones sensoriales son causadas por un objeto físico” ,pero solo podemos conocer la idea de la cual estamos directamente conscientes de la mesa; todo nuestro conocimiento de la mesa es realmente conocimiento ideal, y la mesa sí no es, hablando metafóricamente, infinitamente conocida por nosotros.

el conocimiento directo a través de la introspección es La primera extensión más allá de las informaciones psicológicas a ser considerada. […] Este conocimiento oculto al que sólo llegamos a través de la introspección  es la fuente de todo nuestro conocimiento pues Nosotros no sólo estamos conscientes de las cosas, sino que muy seguido estamos conscientes de haber estado conscientes de ellas, es decir del pasado.
El conocimiento directo a través de la memoria es la segunda extensión a ser considerada, pues sin ella  no habría conocimiento del pasado por inferencia, ya que nosotros nunca sabríamos que hubo algún pasado que se pudiera inferir.  Así pues, cuando me acuerdo del sol, estoy a me-nudo consciente de la memoria que tengo del sol; entonces “el acto de estar viendo el sol” es un objeto con el que tengo un conocimiento directo.

Exactamente igual a hablar de conocimiento directo de las cosas particulares existentes, es hablar del conocimiento directo de lo que los filósofos han llegado a denominar universales, es decir, las ideas generales como la blancura, la diversidad, la hermandad, y las demás. Ningún enunciado verificable debe contener siquiera una palabra que sea un universal, ya que todos los substantivos tienen de por si un significado que es universal […] debemos  protegernos contra la suposición de que lo que podemos percatarnos debe ser algo universal y abstracto. Reflexionar sobre los universales lo que llamamos referir, y estar consciente de un universal es lo llamamos consciencia.

Es imposible afirmar que un objeto es “conocido por descripción” pues cuando decimos de un objeto x que es “el tal-y-cual”, suponemos que conocemos que x es un objeto, y no más, que tiene cierta propiedad pero eso no es así ya que particularmente en realidad no tenemos conocimiento directo del objeto. […]cuando suponemos de forma ideal que un objeto es el tal-y-cual, en realidad no sabemos que el tal-y-cual existe; entonces nunca podemos saber que el tal-y-cual existe cuando no hemos estado en relación con algún objeto que sepamos que es el tal-y-cual, e inclusive cuando no hemos estado en relación con ningún objeto que, de hecho, sea el tal-y-cual.

Es imposible establecer una jerarquía en el ámbito de los universales así como la hay en el ámbito de los particulares. Muchos particulares, como personas y objetos, sólo nos pueden ser dados a conocer directamente. Pero aquí, a diferencia del caso de los particulares, el conocimiento con respecto a lo que es conocido directamente es absolutamente irreductible al conocimiento relativo a lo que es conocido directamente.
El primordial error en el análisis de las proposiciones que contengan descripciones es dar por sentado que toda proposición que podamos entender debe estar compuesta completamente por los constituyentes con que estemos directamente relacionados.

Uno de los defectos que tiene  el conocimiento por descripción es que nos impide ir más allá de los límites de nuestra experiencia subjetiva. En realidad debemos admitir el hecho de que nosotros podemos sólo conocer las verdades que están completamente compuestas de los términos que hemos experimentado por conocimiento directo, pero es un error suponer que también podemos obtener  conocimiento por descripción de cosas que nunca hemos experimentado.

Es no solo fácil sino muy sencillo encontrar una prueba empírica observable con la cual  juzgar si una creencia de este tipo es razonable o no, incluso sabemos muy bien que podemos averiguar que tipo de experimentaciones controladas serán suficientes, y si resultan verdaderas, se puede justificar el juicio de que el sol saldrá mañana y muchos otros juicios similares sobre los que se basan nuestras acciones.

Difícilmente contamos con mejores certezas del pasado a favor de las leyes del movimiento que las que tenemos a favor de la salida del sol, porque la salida del sol es un caso observable para cualquier ser humano que confirma las leyes del movimiento, así como muchos otros casos observables  que también confirman las mismas leyes. Sería muy insensato formular una pregunta como: ¿Hay en el pasado algún número de casos en los que se confirme la ley que aporte suficiente evidencia que confirme que ésta seguirá operando en cualquier momento?

No hablaremos de de los errores que nacen de tales expectativas, aunque es cierto que éstas existen. La simple idea de que algo haya ocurrido una cierta cantidad de veces causa que los hombres y los animales desconfíen que ese hecho vuelva a suceder. Luego, nuestros instintos nos inducen erróneamente la creencia de que el sol saldrá mañana, pero no tendremos una mejor posición comparada con la de la jirafa que súbitamente tiene el cuello torcido.

Afirman los filósofos que existe una razón para pensar que el futuro será similar al pasado, basados en el hecho de que lo que fue futuro ha mudado en pasado, y constantemente se ha encontrado que es equivalente al pasado, así que realmente tenemos experiencia del futuro, es decir de tiempos que fueron futuros, que podríamos denominar pasados futuros. Sin embargo, tal argumento objetivamente demanda que se le aplique la misma interrogación. Tenemos experiencia de los pasados futuros, mas no de los futuros por venir

estamos examinando la idea  que bien podría denominarse  principio de la inducción, y sus dos partes pueden ser expuestas como sigue:
a) Cuanto más elevado sea el número de casos en que una cosa del tipo A haya sido localizada en compañía con una cosa del tipo B, es más probable que A esté siempre asociada a B;
b) Bajo las mismas circunstancias, un número de casos de asociación suficientes de A con B harán casi certero que A esté siempre asociada con B, y harán que esta ley general se acerque a la certeza de forma ilimitada

Teniendo en cuenta que cuando la ley general es falsa, el caso en particular también debe ser falso, se deduce que la comprobación de la ley general es incontestablemente más evidente  que la comprobación en un caso en particular, mientras que el caso en particular puede ser cierto sin que la ley general lo sea.

Ninguno de los casos que antes se han examinado permite concluir certeramente que la experiencia pueda confirmar el principio de inducción, sin embargo, en relación con otros casos que no se han examinado, es sólo el principio de inducción lo que puede justificar cualquier inferencia de lo que se ha examinado con lo que no se ha examinado

Cuestiones tales como la creencia en el reino de la ley o la creencia de que cada evento debe tener una causa son supuestos particulares de la ciencia y en ese sentido son independientes del principio de inducción pero a la vez hacen parte de las creencias de la vida diaria. Todos esos principios genera-les son creídos porque la humanidad ha encontrado innumerables casos que confirman su verdad y ningún caso de su falsedad. Toda  evidencia comprobada hace posible por lo tanto su validez en el futuro, debido a que el principio inductivo funciona en la ciencia empírica.

martes, 29 de mayo de 2012

La filosofía como un arte de morir

Por Costica BRADATAN

Ocurre rara vez, pero cuando lo hace, causa una conmoción de grandes proporciones, atrae la atención de todos, se convierte en un tema popular  de discusión y debate en los mercados y tabernas. Impulsa a la gente a tomar partido, contienda y lucha, lo que por cosas filosófica es bastante notable. Le pasó a Sócrates,  Hipatia, Tomás Moro, Giordano Bruno, Jan Patocka, y algunos otros. Debido a una irrevocable sentencia de muerte, a la ejecución inminente por una turba o la tortura hasta la muerte, estos filósofos se encontraron en la más paradójica de las situaciones: amantes de la lógica y la argumentación racional, silenciados por la fuerza bruta, hacedores profesionales de discursos, se les prohibió el uso de la palabra, maestros del debate y de la contradicción, incapacitados para argumentar más. ¿Qué queda de estos filósofos, entonces? Sólo su silencio, su presencia física pura. El único medio de expresión que les queda, sus propios cuerpos, agonizantes hasta este punto.
La situación tiene su ironía. Es una vieja costumbre entre los filósofos de diversas tendencias y creencias mostrar un cierto desprecio hacia el cuerpo. Tradicionalmente, en la filosofía occidental al menos, el cuerpo ha sido, con pocas excepciones consideradas, inferior a la mente, el espíritu o el alma - el reino de "la carne", el dominio de lo incomprensible, de los instintos ciegos y los impulsos impuros. Y luego, aquí están los filósofos condenados: sin palabras, sólo con sus cuerpos moribundos para expresarse. Uno puede decir en broma que el cuerpo ha tenido finalmente  su oportunidad de vengarse de los filósofos.
Pero, ¿cómo han llegado allí en primer lugar? Se da la circunstancia de que algunos filósofos elaboran y profesan ciertas ideas que les obligan a llevar una determinada forma de vida. A veces, sin embargo, su forma de vida les lleva a una situación en la que tienen que elegir entre seguir siendo fieles a sus ideas o renunciar a ellas por completo. Los primero se traduce en "morir por una idea", mientras que lo segundo   por lo general implica no sólo una denuncia del estilo de vida de tales filósofos, sino también, implícitamente, una invalidación de los puntos de vista filosóficos que inspiraron a esa forma de vida. Esta parece ser la más resistente de las opciones. En términos más simples, todo se reduce a la siguiente disyuntiva: si usted decide permanecer fiel a sus puntos de vista, usted no estará más aquí. Su propia muerte será su última oportunidad de poner sus ideas en práctica. Por otro lado, si opta por "traicionar" sus ideas (y tal vez a usted mismo también), seguirá estando vivo, pero sin creencias por las cuales vivir.
La situación del filósofo que enfrenta tal elección es lo que comúnmente se llama “ Situación límite".  in embargo, este límite no se refiere sólo al filósofo en cuestión; en un sentido importante, este es el límite de la filosofía misma, un umbral donde la filosofía se encuentra con su otro (sea cual sea la filosofía “no es”) y, en el proceso, se pone a prueba.
Mucho antes de que se enfrentara a una elección a través de los buenos oficios de la policía política checoslovaca en 1977, Jan Patocka pudo haber intuido este límite, cuando dijo que "la filosofía llega a un punto donde para plantear preguntas y responder a ellas ya no es suficiente, tanto  una energía  extrema, donde el filósofo progrese sin más, a menos que se las arregle para tomar una decisión'' [1] lo que sea que signifique  decisión  en otros contextos, la implicación de la noción de Patocka para esta discusión no es ambigua. Hay un punto más allá del cual la filosofía, si es sincera, debe convertirse en algo más: un desempeño. Tiene que pasar una prueba en un país extranjero, un territorio que no es el suyo. Es decir, la prueba final de nuestra filosofía no tiene lugar en el ámbito de los procedimientos estrictamente racionales (la escritura, la enseñanza, la docencia) sino en otras partes: en la confrontación feroz con la muerte del animal que somos. Si la dignidad de la  filosofía de uno se revela  en algún lugar, es en la confrontación directa del encuentro con la propia muerte, Así es cómo sabemos si esta filosofía tiene alguna  sustancia o es completamente fútil. Dime cómo lidias con el miedo a la aniquilación, y te diré acerca de tu filosofía.
Por otra parte, la muerte es un acontecimiento tan terrible, y el temor a ésta es tan universal, que incitarla por medio de la fidelidad a las ideas de uno es algo que fascina y perturba al mismo tiempo. Aquellos que lo hacen poseen un aura de elección extraordinaria, de rasgos casi inhumanos, en donde todos se paran con temor delante de ellos. Con ello también viene  una cierta forma de poder. Esta es la razón de que, por ejemplo, la auto-inmolación (entendida como protesta política) llegue a tener devastadores efectos sociales y políticos, como hemos visto recientemente en Túnez, cuando 26 años de edad, Mohammad Bouazizi se prendió fuego. Esta es también la razón por la que la muerte de aquellos filósofos que optan por morir por una idea llegue a ser vista como parte esencial de su trabajo. De hecho sus muertes a menudo se vuelven mucho más importantes que sus vidas. ¿Por qué Sócrates es una figura tan importante e influyente? Fundamentalmente por la manera y las circunstancias en que ocurrió su muerte. Él pudo no  haber escrito un libro nunca, pero llevó a cabo uno de los finales más famosos de todos los tiempos: el suyo propio. Cualquier texto filosófico palidece en comparación. Tampoco han sobrevivido escritos de Hipatia, sin embargo no ha dejado de fascinarnos  la ejecución pasiva de su muerte en el siglo V. Una  moderna estudiosa, Maria Dzielska, nos relata cómo, a instancias del patriarca Cirilo (quien fue después santificado por la Iglesia) uno de los cristianos celosos de Alejandría, le ayudó a incorporarse a la tradición socrática de morir:

[Una] turba ejecutó la obra en un día de marzo del año 415, en el décimo consulado  de Honorio y el sexto consulado de Teodosio II, durante la Cuaresma. Hipatia volvía a casa... de su paseo habitual en la ciudad. La sacaron del carro y la arrastraron a la iglesia de Cesarión ... Allí le arrancaron la ropa y la mataron con "piezas de cerámica rota" ... Luego arrastraron su cuerpo fuera de la ciudad a un lugar llamado Kinaron, para quemarlo en un pira de leños. [2]


Uno de los relatos de la muerte de Giordano Bruno es particularmente elocuente. Una crónica de la época (Avviso di Roma, 19 de febrero de 1600) dice:  "El viernes  lo quemaron vivo en el Campo di Fiore, un hereje persistente, su lengua fue inmovilizada [Con La lingua in Giova] a causa de las terribles cosas que estaba diciendo, dispuestos a no escucharle ni permitir que se dirigiera a otra persona ". [3]
¡Con la lingua in Giova! Es difícil encontrar una mejor ilustración de lo que puede significar silenciar a un oponente. Yo realmente no tengo nada en contra del Santo Oficio, excepto tal vez que a veces tienen una tendencia a tomar las cosas un poco demasiado literalmente.
"Morir por una idea" es bajo este aspecto, sin duda, un acontecimiento raro. Gracias a Dios, los filósofos no confrontan la muerte sobre una base demasiado regular. Me apresuro a añadir, sin embargo que tan rara como puede ser, la situación no es hipotética. Estas cosas han sucedido, y volverán a suceder. En cierto sentido, la posibilidad de la propia muerte en relación con el pensamiento se encuentra en el corazón de la definición occidental de la filosofía. Cuando el Sócrates platónico dice en el Fedón que la filosofía es meletē thanatou - es decir, una práctica intensa de la muerte – quiso tal vez decir que el objeto de la filosofía debe ser no solo  ayudarnos a lidiar mejor con nuestra mortalidad, sino también que aquel que practica la filosofía debe entender los riesgos que vienen con su trabajo. Después de todo, esta definición de filosofía viene de alguien condenado a muerte por las ideas que expresó cuando estaba a  pocas horas de su ejecución. ¿La lección? Tal vez que ser un filósofo significa algo más que estar dispuesto a "sufrir" la muerte, a aceptarla pasivamente en algún punto indefinido en el tiempo, significa también que uno puede provocar su propia muerte, hallarla de alguna forma a mitad de camino. Eso es la maestría de la muerte. La filosofía ha sido a veces entendida como "un arte de vivir", y con razón. Pero hay buenas razones para creer que la filosofía puede ser también un "arte de morir.
"Morir por una idea" es el punto del martirio “El martirio filosófico". Para que el  martirio sea posible, no es suficiente, sin embargo, que la muerte de uno sea espectacular. Morir es sólo la mitad del trabajo, la otra mitad está en entretejer una buena narrativa del martirio y en la búsqueda de un público para ello. La muerte de un filósofo sería en vano sin el narrador apropiado, así como sin  la  conciencia culpable de un público receptivo. Un sentimiento de culpa colectiva puede hacer maravillas en el relato de un martirio que esté a punto de emerger. He escrito en otra parte sobre la importancia de contar historias y la memoria colectiva para la construcción del martirio político. Gran parte de lo mismo pasa con los filósofos-mártires. En cierto sentido, ellos dejan de ser personas de carne y hueso y se transforman en personajes literarios de todo tipo. Sus historias, si se quiere que sean eficaces, tienen que seguir ciertas reglas como encajar en un determinado género, responder a ciertas necesidades. Ciertamente, hay historiadores que siempre tratan de establecer "los hechos". Sin embargo, - dejando de lado que la escritura de la historia, como mostró Hayden White hace mucho tiempo, es en sí misma una forma de literatura – los incómodos “hechos” rara vez se las arreglan para desafiar las narrativas que dominan la conciencia popular.
Escritores de la Ilustración, y luego la escuela feminista del siglo XX, han desempeñado un papel importante en la narración sobre Hipatia, la filósofa-mártir. Innumerables escritores anticlericales e intelectuales públicos han hecho lo mismo con Bruno, al igual que Václav Havel, de Patocka. Sin embargo, el más influyente fabricante de mártires es, de lejos, Platón. No sólo hizo de Sócrates  el arquetipo del filósofo y mártir, sino que prácticamente inventó el género. En la representación de Platón sobre el caso de Sócrates, encontramos casi todos los ingredientes de cualquier buena narrativa del martirio: un protagonista que, a causa de su compromiso con una vida de virtud y la búsqueda de la sabiduría, se opone a su comunidad, su disposición a morir por su filosofía en lugar de aceptar los dictados de una multitud equivocada, un entorno político hostil marcado por la intolerancia y la estrechez de miras, más una situación de crisis se conviertan en una cadena de acontecimientos dramáticos, el clímax llega en la forma de un juicio público y la confrontación con la multitud frenética y, finalmente, la heroica, aunque injusta,  muerte del héroe, seguido de su apoteosis.
Más allá de esto, los escritos de Platón, aparentemente, han dado forma a la conducta real de las personas que enfrentan una elección similar a la de Sócrates. Cuando Tomás Moro, por ejemplo, poco antes de perder la cabeza, dijo: "Yo muero buen siervo del Rey, pero primero de Dios," que estaba haciendo una clara referencia a las palabras de Sócrates durante el juicio, como se hizo en este pasaje de la Apología: "Señores, yo soy tu siervo muy agradecido y devoto, pero me deben una obediencia mayor a Dios que a ti."
Estos filósofos  (¡ni siquiera se puede morir sin dar referencias académicas adecuadas! )Tal como él decía esto más debe haber tenido una idea repentina que lo que estaba a punto de hacer no era tan real como le hubiera gustado que fuera; como si algo "irreal" - el mundo de la ficción, los libros que había leído - Ahora se había deslizado en su propio acto de morir. Ciertamente, la muerte es en sí misma una experiencia brutalmente real, tal vez la más brutal de todas. Y, sin embargo, tengo más miedo que razón: morir por una idea no viene en forma pura. Siempre es en parte real, en parte  ficción (en una proporción no revelada). Como la mayoría de cosas en la vida.

NOTAS AL PIE
[1] Citado por Eda Kriseová. "Václav Havel." Trans. Caleb Crain (Nueva York: Prensa de San Martín, 1993), p. 108.
[2] Dzielska, María. "Hipatia de Alejandría". Trans. F. Lyra (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1995), p. 93.
[3] Firpo, Luigi. "Il Processo di Giordano Bruno" (Salerno Editrice: Roma, 1998), p. 355-6

miércoles, 16 de mayo de 2012

El problema del mal 

  1. M.M. Adams
  2. J. Hick
  3. J. L. Mackie
  4. N. Pike
  5. A. Plantinga
  6. W. Rowe
  7. G. Shlesinger
  8. R. Swinburne
  9. Tomismo Analítico
  10. Dios permite el mal como una oportunidad para el desarrollo moral y la formación del alma
  11. Epistemològicamente la afirmación de la existencia del mal puede deberse a distintos tipos de causas independientes de la afirmación de la existencia de Dios
  12. Versión evidencial
  13. El mal no es moralmente malo si es la condición para un bienestar mayor. Ej.: la libertad humana
  14. No es razonable creer en un Dios pues vivimos en un mundo de terribles males que afectan constantemente la vida de las personas
  15. Es lógicamente inconsistente un conjunto de proposiciones que admita “Dios existe” y “existe el mal”
  16. Es imposible afirmar que el mejor mundo posible existe en particular
  17. Dios no es causa del mal sino que permite que haya mal para lograr un propósito
  18. Planteamiento del problema
  19. Justifican la existencia del mal sin negar la existencia de Dios
  20. Versión lógica
  21. Invalidan las pruebas ofrecidas por los ateos para negar la existencia de Dios
  22. Defensas teístas
  23. Planteamiento de la solución
  24. La existencia de casos de mal gratuito disminuyen la probabilidad de la existencia de un Dios completamente bueno por definición
  25. Versión existencialista
  26. Es posible que se dé la existencia de un mundo de seres libres que actúen necesariamente siempre bien. 

El curso de filosofía del IB explora las preguntas fundamentales que la gente ha estado haciendo desde el principio de los tiempos y que siguen siendo relevantes en el mundo contemporáneo. Estas incluyen cuestiones tales como lo siguiente:
¿Qué existe?
¿Qué significa ser un ser humano?
¿Qué podemos saber?
¿Cómo sabemos qué es lo que hay que hacer?
El curso de filosofía no es un estudio "sobre" la filosofía,  más bien su énfasis está en "hacer" filosofía. Para ello es necesario el rigor intelectual, una mentalidad abierta y crítica y la voluntad de reconocer la validez de los puntos de vista alternativos. En el proceso, se tendrá que tener la honestidad intelectual para estar dispuesto a hacer frente a los propios prejuicios y los de otros.  El principal objetivo de estas acciones es la búsqueda de la verdad. Es por esta razón que requiere de la apertura que trasciende el internacionalismo y fomenta la tolerancia, ya que también en la búsqueda de la verdad se trascienden las fronteras étnicas y religiosas.